Neymar 199 dias después

El tres de agosto de 2017, Neymar JR firmó un pacto con el fútbol en el que demostró carácter, valentía y una confianza sideral en sus propias posibilidades. Cuatro temporadas en el Camp Nou le habían sido suficientes para entender que, al lado de Leo Messi, nunca podría cumplir los objetivos individuales que no él, sino su exorbitante talento le había impuesto desde su temprana explosión en el hogar de Pelé. Pero también significaron una prueba palmaria de que el presente de este deporte tiene apenas dos tronos y por tanto reconoce a dos únicos reyes verdaderos, el del FC Barcelona y el del Real Madrid. Sólo el “10” de los azulgranas y el “7” de los merengues sufren y gozan de un seguimiento total durante cada segundo, y el resto de los futbolistas, en comparación, no existe. Quien anhela convertirse en el mejor necesita que el mundo se dé cuenta, y fuera de esas dos sillas, las alternativas se limitan a una: aceptar desaparecer y esperar a que la Copa de Europa… ofrezca la oportunidad de derrotarles. A ellos. La mayoría no sabe qué ha sido de Neymar JR en los últimos seis meses, pero por aquella decisión, hoy dividirá focos y atención con el mismísimo Cristiano Ronaldo. Su hora ha llegado. ¿Está preparado?
Tienda de camisetas baratas de futbol, nuevas camisetas del mundial 2018.
Sí, lo está. Ni siquiera se requería esperar a verle liderando el Paris Saint-Germain; su rendimiento en la competitiva Brasil de Tite ya había contrastado que había alcanzado el grado de madurez preciso para dar rostro y carácter a un proyecto enfocado a la consecución de títulos. El problema -o la duda- reside en que un jugador nunca debe ser analizado solo, sino dentro de un contexto, pues no se puede perder la perspectiva de que estamos ante un deporte colectivo. El Ney de Brasil es un arma de destrucción fría, infalible y masiva en base a unos principios muy definidos: ejerce de verso libre en un sistema ultra táctico donde el resto de piezas quedan revocadas a zonas muy delimitadas que, además, fijan su propósito en que su gran estrella goce de espacios y soluciones allá por donde le apetezca emerger. En virtud de esta hoja de ruta, incluso sus compañeros más anárquicos, Alves, Marcelo y Coutinho, se circunscriben a roles desprovistos de esa libertad de la que disfruta Neymar y nadie más que él. Y por supuesto, la naturaleza servil de los demás (Casemiro, Augusto, Paulinho, Firmino, Gabriel Jesus…) acentúa ese espíritu inculcado por el seleccionador Tite. Pero en el Paris Saint-Germain, esto no es así.
Encuentra zapatillas y botas de fútbol baratas:Magista, Mercurial superfly, Tiempo.
Dani Alves, Marquinhos, Verratti, Rabiot, Lo Celso, Draxler, Di María, Pastore, Mbappé, Cavani. Unai Emery administra una plantilla súper talentosa donde el perfil de jugador que abunda es aquel orientado a asumir peso y llevar la iniciativa. La mayoría de sus hombres son felices tomando decisiones por ellos y por quienes les rodean antes que adaptando sus comportamientos al deseo de alguien a quien el entrenador o las circunstancias hayan señalizado como superior. Para más inri, Neymar no responde precisamente al tipo de jugador franquicia a partir del cual resulte fácil distribuir unos derechos y unas obligaciones; su desmedido hambre de balón le impulsa a participar demasiado en demasiados lugares dificultando que compañeros ávidos de responsabilidad y licencias encuentren acomodo en el sistema.