Alemania

MOSCÚ.- Gonzalo Higuaín y Wilfredo Caballero intentaron consolarlo, pero no tuvieron suerte. Sergio Agüero, su amigo y compañero de habitación en la concentración de Bronnitsy, también se acercó a abrazarlo. Cabizbajo y masticando bronca, buscó en algún sitio la respuesta que no había encontrado en los 90 minutos del empate 1-1 ante Islandia, por la primera fecha del Grupo D del Mundial Rusia 2018. Frustrado, se arrancó la cinta de capitán y pateó la pelota. Después, giró sobre su eje, se agachó, acomodó la cinta en su mano izquierda y se llevó la mano derecha a los ojos. Un lamento que captaron las cámaras de televisión, pero que después tuvo continuidad puertas adentro, en un vestuario en el que no pudo ocultar su lamento. Cuentan quienes estuvieron ahí que estaba desconsolado. Lionel Messi, el mejor jugador del mundo, volvió a atascarse en un partido mundialista. No solo no pudo encontrar un hueco en la sólida defensa islandesa, sino que falló cuando tuvo en sus pies el triunfo. “Me siento responsable”, confesó una hora y media después del partido, en una zona mixta en la que ya había desaparecido el lamento que vivió en la intimidad. Se tomó su tiempo, pero con el pasar de los minutos se fue diluyendo la bronca, la impotencia.
Todos los artículos de fútbol camiseta,buzos, zapatillas y botas, sudaderas y mucho más
“¿Si hubo algún mensaje en el vestuario después del empate? Estuvimos con bronca, calientes. Se lo vio mal a Leo, pero hay que apoyarlo y hacernos fuertes”, contó el debutante Maximiliano Meza, en diálogo con LA NACION. Por la misma línea fue Nicolás Tagliafico. “Es humano, a veces las cosas pasan por algo y ahora hay que estar con él”, fue el apoyo que recibió de Agüero. Fue tal la frustración de Messi que hasta asintió cuando un periodista le recordó que en el Mundial de Italia “también empezaron perdiendo”. Un empate que tuvo otro sabor puertas adentro. Moscú esperaba a Messi, pero el capitán siempre fue controlado por la defensa rival. Una línea que en algunos momentos fue de once. Todos atrás de la pelota, todos con la cabeza fría para romper cualquier circuito de juego argentino. Y la selección nunca logró salir de ese laberinto. Cayó sistemáticamente en la telaraña.
Contra Islandia fueron 11 tiros y ninguna flor. Para Messi, la estadística también muestra algo más: jamás pateó tanto en un partido de Copa del Mundo. Buscó un hueco, y trató de asociarse, sin suerte, con Angel Di María y Meza. Solo Agüero supo leer algunos movimientos.
Camisetas y equipaciones de la La Ligue 1 francesa: Paris Saint Germain, AS Mónaco, Marseille.
“Thiago, Mateo y Ciro”. Los nombres de sus hijos aparecen bordados en el neceser marrón con el que se retiró del estadio. Serán sus hijos quienes hoy por la tarde lo visitarán en una tarde para recargar energías, tras la práctica prevista para las 11 de la mañana (las 5, de Argentina). El Día del Padre aparece en la agenda de una selección que necesita hacer un clic para evitar un lamento mayor en cuatro días.
Meza: “Esto recién empieza y hay mucho por mejorar”
“Thiago, Mateo y Ciro”. Los nombres de sus hijos aparecen bordados en el neceser marrón con el que se retiró del estadio. Serán sus hijos quienes hoy por la tarde lo visitarán en una tarde para recargar energías, tras la práctica prevista para las 11 de la mañana (las 5, de Argentina). El Día del Padre aparece en la agenda de una selección que necesita hacer un clic para evitar un lamento mayor en cuatro días.